domingo, 24 de octubre de 2010

¿Elegiste tu montaña?



“Las montañas no son estadios donde satisfacer mi ambición deportiva, son catedrales donde practico mi religión… voy a ellas como la gente va a su fe. Desde la altura imposible de sus cimas veo mi pasado, sueño con el futuro y con inusual claridad puedo sentirme en el presente… mi visión se clarifica, mis fuerzas se renuevan. En las montañas celebro la creación. En cada viaje a ellas renazco”.

Anatoli Boukreev.

10 comentarios:

Jaime Menendez de Luarca dijo...

He empezado a entender eso,,, no se si alguna vez lo captare al 100%

Anónimo dijo...

Que grandisima metafora.Gracias por hacernos
pensar,sentir,imaginar.Gracias,Pablo.

Ironpeterpan dijo...

Empiezo esta semana con un buen impulso al leerte, supongo que cada uno se lleva la metafora a donde quiere.

Me dirijo a una montaña donde se espera viento y agua y estre alli pronto, pero como dices practicaré mi otra religión.

Buena semana.

Anónimo dijo...

He leido el enlace de Boukreev y me he quedado de piedra. Me enganchó la lectura del blog que has linkado. Acojonante. Conozco a algunos Boukreev del triatlon, aunque cada vez queden menos idealistas; por eso siempre leeré tu blog.

Luidgi (Luis de Arriba) dijo...

Es curioso, creo que entre el triatlón y el montañismo hay muchas similitudes y estoy seguro que a muchos triatletas nos atrae tanto la montaña que de no haber sido triatletas hubieramos sido montañeros. Un abrazo!

Unai dijo...

Gracias por el enlace

Atalanta dijo...

Renacer en las montañas. Cada día me parece más evidente. El triatlón y la montaña son hermanos. No me pidas que elija entre mi padre y mi madre :)

walter dijo...

Son los dos deportes (filosofía de mi vida)que he practicado, ni similitud ni planteamientos similares por lo menos en mi opinión, el triatlón nunca tendrá ese nexo de unión y de intimidad personal que te da,tú compañero de cordada, y la "soledad" de la montaña.

walter.

JAUME TERES Y XESC TERES dijo...

Bonita frase de uno de los grandes difuntos de la montaña, Anatoly, vivio al límite, hasta que un alud se nos lo llevo.


Jaume

MORALES dijo...

La historia de Anatoli es increíble y ese mensaje la esencia de su fuerza y dedicación. Que pena que no exista una asignatura que de este temario a la actual sociedad.