sábado, 24 de noviembre de 2012
Entrenando la carrera: Eficacia frente a fuegos de artificio.
Proyectando nuestra vista atrás, esta vez hablando de atletismo y carrera a pie, a veces pensamos cómo pudimos alcanzar ciertas cotas de rendimiento, aplicando exclusivamente un método tradicional en nuestra planificación, (basado más ó menos en los preceptos de Mavteiev )
La evolución de la técnica deportiva, los modelos de planificación y los medios de entrenamiento, parecen asegurar el progreso. A menudo, esto se constata, pero a veces y centrándonos en este caso en la carrera de resistencia, nos encontramos con la evidencia de que los fuegos de artificio,en forma de algunos sistemas de trabajo o medios de control, no son sino cortinas de humo que aplazan ó simplemente maquillan una realidad a la que tarde ó temprano debemos enfrentarnos.
Ningún método de trabajo de la fuerza, ningún medio de utilización de nuestros recursos veloces, ó de moda más ó menos pasajera de utilización predominante de un estímulo metabólico en tal o cual periodo, nos apartará de una realidad, ó evidencia: La prioridad número uno en entrenamiento para la carrera de fondo, y sobre todo para marathon, es el kilometraje puro.Incluso manejamos la evidencia en corredores de un elevado rendimiento, con marcas inferiores a 2.h. 30' , de la eliminación de cualquier trabajo de velocidad, solo kilómetros largos y lentos...no sería, bajo nuestro punto de vista, un ejemplo del trabajo a realizar, pero de la misma manera nos chocan los fuegos de artificio de algunos corredores populares ó sus entrenadores que sin superar, por ejemplo, los 60 kms. semanales en su entrenamiento, corren habitualmente en zonas críticas ó realizan sofisticados trabajos de fuerza específica, a menudo de dudosa utilidad para sus objetivos, ó cuando menos no más eficaces que otros trabajos tradicionales.
Si planificamos a largo plazo, cada etapa en el desarrollo de determinadas capacidades puede llevarnos periodos largos, superiores al macrociclo.
En cada periodo, no necesariamente tendremos que trabajar de forma unidireccional; sería deseable una combinación de zonas metabólicas y sistemas de trabajo, pero con preponderancia de los sistemas que nos acerquen a nuestros objetivos.
La primera prioridad en un corredor de fondo sería tragarse los kms, combinándolo con un sencillo pero no por ello menos minucioso , trabajo de fuerza general y de técnica de carrera.
A continuación, y después de superar un periodo relativamente largo con los preceptos anteriores, deberíamos prestar atención a nuestro consumo máximo de oxígeno. Qué tal un periodo de trabajo de intervalos?? en llano ó cuesta, dependiendo de época ó etapa, combinado con carreras de resistencia pura
Más tarde, busquemos elevar el umbral del sujeto, con los fraccionados a umbral ó carreras algo más largas de tempo.
Por último, busquemos las adaptaciones específicas para la competición en cuestión, en un último periodo.
Jack Daniels aconsejaba un periodo de 24 semanas para abordar la competición de marathon, dirigido a maratonianos experimentados, pero que nos puede poner sobre la pista de cómo orientar nuestra carrera deportiva.El plan se inicia con una base de 6 semanas de entrenamiento progresivo en volumen, aeróbico , seguido de una fase de 6 semanas de desarrollo del V02Max, posteriormente una fase de tempo y umbral de nuevo de 6 semanas , y por último seis semanas finales de preparación especial para la prueba, con ritmos y kilometrajes que nos acercan a los requerimientos de la prueba.
Sencillo. Como toda la vida lo hicimos.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Desde la pretemporada, consejos para la temporada de triatlon.
Ahora que la temporada cara al 2013 se está iniciando, y muchos comienzan a moverse, (si bien no todos han terminado de competir, ó no todos utilizan un modelo tradicional para definir las campañas), no está de más mirar adelante escrutando lo que dejamos atrás y algunos medios fundamentales que deberemos utilizar para seguir el camino de nuestro éxito personal. Bien, vayamos a ello.
* Analizar: es fundamental reflexionar sobre nuestras competiciones pasadas.Nos darán algunas claves para mejorar en el futuro. Por ejemplo, definamos tres aspectos positivos de cada competición vivida y tres aspectos que consideremos mejorables. Trabajemos en ello.
* Entrenar todo el año Cuántos triatletas conocemos que se ejercitan duramente durante unos meses y luego dejan uno ó incluso dos meses en blanco? es dificil mejorar así, la inconsistencia , (a veces fruto del sobreentrenamiento ó un mal entendido vigor a la hora de entrenar que acaba por desgastarnos), tira por tierra cualquier propósito de mejora. Es necesario combinar periodos más intensos , con periodos regenerativos, pero suspender el entrenamiento totalmente más de dos semanas puede tener consecuencias muy negativas a la hora de modular correctamente la progresión.
*Prevee un descanso de una semana a mitad de temporada Indispensable. Después de cuatro ó cinco meses de entrenamiento, un descanso de siete días no nos desentrenará, ( o lo hará levemente), y nos procurará una regeneración física y mental que nos facilitará un nuevo impulso al retomar el entrenamiento. Por ejemplo, suspende totalmente el entrenamiento durante una semana al finalizar un Ironman ú objetivo importante de cualquier otra distancia. A menudo, si el resultado de la competición es óptimo, la euforia nos incita a seguir entrenando, aunque sea muy suave. Mantenerse firmes en la decisión de alejarse del entrenamiento posibilitará que tres ó cuatro meses después nos alegremos de haberlo hecho. Sobre todo la mente lo agradecerá.
*Utiliza la bici de montaña en la primera parte de la temporada de entrenamiento. Pruébalo. Puede que no seas excesivamente hábil con la BTT, pero aún así, utiliza caminos , veredas que aunque no sean técnicas, si tengan desniveles, no necesariamente excesivos.Mejorarás sin darte cuenta la técnica sobre las dos ruedas.
La bici de montaña es normalmente más pesada y nos obliga a un mayor esfuerzo en terrenos a menudo inconsistentes, y sobre todo, capacita a nuestro organismo en una sola sesión y de forma natural a utilizar prácticamente todas las vías metabólicas, además de obligarnos a modificar rápidamente la cadencia. Además, descansamos mentalmente sin dejar de entrenar. Como digo, utiliza la bici por los caminos y veredas, seguramente te hará luego más rápido.
* Entrena la fuerza toda la temporada El entrenamiento de la fuerza en principio nos ayuda no solo para la mejora de la eficiencia en el gesto deportivo, también refuerza los tejidos blandos, (músculos , tendones...), haciéndolos más resistentes a las lesiones.
La mayoría de los atletas pierden las mejoras del entrenamiento de la fuerza al entrar en el periodo de competición. Normalmente se tiene demasiada fatiga ó poco tiempo durante este periodo para hacer trabajo de fuerza. Pero , aun así, deberíamos seguir haciendo algún tipo de entrenamiento de fuerza, incluso hasta diez días antes de nuestra competición objetivo. Podría incluirse, si no tuviera cabida en otro momento, algún tipo de trabajo en el transcurso de los ejercicios de resistencia, sobre todo durante los entrenamientos a pie. Una sesión en circuito una ó dos veces por semana incluyendo saltos, flexiones... sería lo ideal, ó incluso incluyéndolos como digo en el transcurso de una sesión aeróbica.
* Evalúa No debería valernos tan solo conocer el funcionamiento interno de nuestro organismo; cómo responde nuestro corazón a un estímulo determinado, a cuántas pulsaciones corremos ó pedaleamos ó como recuperamos la frecuencia cardiaca después de un esfuerzo; eso es recomendable, pero el entrenamiento se cifra en cuantificar la carga.
Es necesario utilizar herramientas precisas de evaluación: ritmo por km, (test de milla, de 3, 5 ó 10 kms, nos sirven para determinar zonas de entrenamiento, para ello podemos hacer algunos tests con dorsal en carreras bien medidas ó utilizando gps) y por supuesto, cada vez de forma más irremplazable, (e irrenunciable), un medidor de potencia. Entrenar bici sin medir el rendimiento es como correr en la oscuridad en un terreno cenagoso. En la piscina, medir es más habitual, fácil y cotidiano.
No solo tests, sino análisis del entrenamiento cotidiano, y aplicación de cargas correctas, tanto en volumen como en intensidad, y no desajustadas para cada periodo de entrenamiento, cualquiera que sea el modelo de planificación que utilicemos; estos aspectos en la medición en las tres disciplinas son irremplazables para cualquier triatleta que quiera mejorar su rendimiento, ó indispensables para todo entrenador. Desconocer los métodos a utilizar, el funcionamiento de ellos, inhabilita a cualquier técnico que piense en entrenar a triatletas.
* Un entrenador de triatlon Mi convicción es que un entrenador de triatlon debe tener el control y la conciencia del programa de entrenamiento completo. A veces encontramos a deportistas que pueden tener un entrenador para el ciclismo y otro para la carrera ; triatletas que en diciembre entrenan como corredores de cross porque su entrenador lo es de un grupo de atletas. Eso es a mi entender un error.
Un entrenador especializado de una disciplina puede formar parte del equipo de trabajo de un entrenador de triatlon, al igual que un coach, un nutricionista ó un fisioterapeuta. Pero el entrenador de triatlon debe supervisar incluso cada sesión dirigida por el entrenador especializado,evaluando juntos la tasa de fatiga intrínseca de cada sesión ó de las sesiones relacionadas y la tasa de mejora de cada deportista tanto en el segmento en concreto como en el cómputo global del DEPORTE TRIATLON.
Todos buscamos, entrenadores y triatletas, esa temporada perfecta, esa competición perfecta para conservarla toda la vida en nuestro recuerdo. Espero que estas pinceladas, (no son más que eso, retazos, en un mundo multideportivo complejo y apasionante), nos ayuden ó pongan sobre la pista a la hora de encontrar la veta de impulso y mejora.
* Analizar: es fundamental reflexionar sobre nuestras competiciones pasadas.Nos darán algunas claves para mejorar en el futuro. Por ejemplo, definamos tres aspectos positivos de cada competición vivida y tres aspectos que consideremos mejorables. Trabajemos en ello.
* Entrenar todo el año Cuántos triatletas conocemos que se ejercitan duramente durante unos meses y luego dejan uno ó incluso dos meses en blanco? es dificil mejorar así, la inconsistencia , (a veces fruto del sobreentrenamiento ó un mal entendido vigor a la hora de entrenar que acaba por desgastarnos), tira por tierra cualquier propósito de mejora. Es necesario combinar periodos más intensos , con periodos regenerativos, pero suspender el entrenamiento totalmente más de dos semanas puede tener consecuencias muy negativas a la hora de modular correctamente la progresión.
*Prevee un descanso de una semana a mitad de temporada Indispensable. Después de cuatro ó cinco meses de entrenamiento, un descanso de siete días no nos desentrenará, ( o lo hará levemente), y nos procurará una regeneración física y mental que nos facilitará un nuevo impulso al retomar el entrenamiento. Por ejemplo, suspende totalmente el entrenamiento durante una semana al finalizar un Ironman ú objetivo importante de cualquier otra distancia. A menudo, si el resultado de la competición es óptimo, la euforia nos incita a seguir entrenando, aunque sea muy suave. Mantenerse firmes en la decisión de alejarse del entrenamiento posibilitará que tres ó cuatro meses después nos alegremos de haberlo hecho. Sobre todo la mente lo agradecerá.
*Utiliza la bici de montaña en la primera parte de la temporada de entrenamiento. Pruébalo. Puede que no seas excesivamente hábil con la BTT, pero aún así, utiliza caminos , veredas que aunque no sean técnicas, si tengan desniveles, no necesariamente excesivos.Mejorarás sin darte cuenta la técnica sobre las dos ruedas.
La bici de montaña es normalmente más pesada y nos obliga a un mayor esfuerzo en terrenos a menudo inconsistentes, y sobre todo, capacita a nuestro organismo en una sola sesión y de forma natural a utilizar prácticamente todas las vías metabólicas, además de obligarnos a modificar rápidamente la cadencia. Además, descansamos mentalmente sin dejar de entrenar. Como digo, utiliza la bici por los caminos y veredas, seguramente te hará luego más rápido.
* Entrena la fuerza toda la temporada El entrenamiento de la fuerza en principio nos ayuda no solo para la mejora de la eficiencia en el gesto deportivo, también refuerza los tejidos blandos, (músculos , tendones...), haciéndolos más resistentes a las lesiones.
La mayoría de los atletas pierden las mejoras del entrenamiento de la fuerza al entrar en el periodo de competición. Normalmente se tiene demasiada fatiga ó poco tiempo durante este periodo para hacer trabajo de fuerza. Pero , aun así, deberíamos seguir haciendo algún tipo de entrenamiento de fuerza, incluso hasta diez días antes de nuestra competición objetivo. Podría incluirse, si no tuviera cabida en otro momento, algún tipo de trabajo en el transcurso de los ejercicios de resistencia, sobre todo durante los entrenamientos a pie. Una sesión en circuito una ó dos veces por semana incluyendo saltos, flexiones... sería lo ideal, ó incluso incluyéndolos como digo en el transcurso de una sesión aeróbica.
* Evalúa No debería valernos tan solo conocer el funcionamiento interno de nuestro organismo; cómo responde nuestro corazón a un estímulo determinado, a cuántas pulsaciones corremos ó pedaleamos ó como recuperamos la frecuencia cardiaca después de un esfuerzo; eso es recomendable, pero el entrenamiento se cifra en cuantificar la carga.
Es necesario utilizar herramientas precisas de evaluación: ritmo por km, (test de milla, de 3, 5 ó 10 kms, nos sirven para determinar zonas de entrenamiento, para ello podemos hacer algunos tests con dorsal en carreras bien medidas ó utilizando gps) y por supuesto, cada vez de forma más irremplazable, (e irrenunciable), un medidor de potencia. Entrenar bici sin medir el rendimiento es como correr en la oscuridad en un terreno cenagoso. En la piscina, medir es más habitual, fácil y cotidiano.
No solo tests, sino análisis del entrenamiento cotidiano, y aplicación de cargas correctas, tanto en volumen como en intensidad, y no desajustadas para cada periodo de entrenamiento, cualquiera que sea el modelo de planificación que utilicemos; estos aspectos en la medición en las tres disciplinas son irremplazables para cualquier triatleta que quiera mejorar su rendimiento, ó indispensables para todo entrenador. Desconocer los métodos a utilizar, el funcionamiento de ellos, inhabilita a cualquier técnico que piense en entrenar a triatletas.
* Un entrenador de triatlon Mi convicción es que un entrenador de triatlon debe tener el control y la conciencia del programa de entrenamiento completo. A veces encontramos a deportistas que pueden tener un entrenador para el ciclismo y otro para la carrera ; triatletas que en diciembre entrenan como corredores de cross porque su entrenador lo es de un grupo de atletas. Eso es a mi entender un error.
Un entrenador especializado de una disciplina puede formar parte del equipo de trabajo de un entrenador de triatlon, al igual que un coach, un nutricionista ó un fisioterapeuta. Pero el entrenador de triatlon debe supervisar incluso cada sesión dirigida por el entrenador especializado,evaluando juntos la tasa de fatiga intrínseca de cada sesión ó de las sesiones relacionadas y la tasa de mejora de cada deportista tanto en el segmento en concreto como en el cómputo global del DEPORTE TRIATLON.
Todos buscamos, entrenadores y triatletas, esa temporada perfecta, esa competición perfecta para conservarla toda la vida en nuestro recuerdo. Espero que estas pinceladas, (no son más que eso, retazos, en un mundo multideportivo complejo y apasionante), nos ayuden ó pongan sobre la pista a la hora de encontrar la veta de impulso y mejora.
lunes, 22 de octubre de 2012
¿El final de una época ?
Un final, y ojalá un principio.
Todos los que amamos el ciclismo hoy tenemos una extraña sensación de vacío, luto y a la vez esperanza.
Todos los que amamos el ciclismo hoy tenemos una extraña sensación de vacío, luto y a la vez esperanza.
domingo, 21 de octubre de 2012
Regreso.
El 18 de mayo de 2013 , si todo va bien, competiré por séptima vez en el Ironman de Lanzarote.
Miro hacia ese horizonte y quiero aferrarme a todo lo que siempre me motivó del triatlón.
Quiero concentrarme en mi entrenamiento y buscar las sensaciones que me llevaron en el pasado a cruzar seis veces esa línea de meta.
Tengo que compartir muchas sesiones con mis discípulos, con mis amigos, pero reservaré tiempo para estar solo y entrenar en silencio, huyendo del rebaño.
El Ironman lo sigo entendiendo de una forma especial, genuina, pero también buscaré cosas nuevas que me hagan crecer. Seré fiel a las ideas que me posibilitaron mis tres slots para La Meca . Seré fiel a mis principios de entrenamiento físico, alimentación y preparación mental.
Hay cosas que me gustan,que me siguen gustando (las más...) y otras que ya no me gustan de este deporte. Seré positivo y disfrutaré, a menudo en silencio, de lo que significa el Ironman para mi. Hay circunstancias, situaciones, momentos que han minado mi resistencia, mi ilusión, pero no mi voluntad más profunda.
Volveré a leer textos esenciales, charlaré con personas indispensables y recorreré viejos caminos; miraré a los ojos de cuando en cuando a los jóvenes ilusionados y trataré de retener su motivación y sus sueños. Removeré mi alma un tanto cansada.
Será difícil,pero cuando el mundo se vuelva aún más loco, allá por abril, intentaré no pensar en lo superfluo, miraré a mi interior y buscaré mis últimas fuerzas soterradas.Pensaré en la esencial pureza de este deporte.
Y ahora si, vamos a ello.
Miro hacia ese horizonte y quiero aferrarme a todo lo que siempre me motivó del triatlón.
Quiero concentrarme en mi entrenamiento y buscar las sensaciones que me llevaron en el pasado a cruzar seis veces esa línea de meta.
Tengo que compartir muchas sesiones con mis discípulos, con mis amigos, pero reservaré tiempo para estar solo y entrenar en silencio, huyendo del rebaño.
El Ironman lo sigo entendiendo de una forma especial, genuina, pero también buscaré cosas nuevas que me hagan crecer. Seré fiel a las ideas que me posibilitaron mis tres slots para La Meca . Seré fiel a mis principios de entrenamiento físico, alimentación y preparación mental.
Hay cosas que me gustan,que me siguen gustando (las más...) y otras que ya no me gustan de este deporte. Seré positivo y disfrutaré, a menudo en silencio, de lo que significa el Ironman para mi. Hay circunstancias, situaciones, momentos que han minado mi resistencia, mi ilusión, pero no mi voluntad más profunda.
Volveré a leer textos esenciales, charlaré con personas indispensables y recorreré viejos caminos; miraré a los ojos de cuando en cuando a los jóvenes ilusionados y trataré de retener su motivación y sus sueños. Removeré mi alma un tanto cansada.
Será difícil,pero cuando el mundo se vuelva aún más loco, allá por abril, intentaré no pensar en lo superfluo, miraré a mi interior y buscaré mis últimas fuerzas soterradas.Pensaré en la esencial pureza de este deporte.
Y ahora si, vamos a ello.
martes, 16 de octubre de 2012
La Era Jacobs
Vamos a conocer algo más del triatleta que me reventó el pronóstico: Pete Jacobs, un australiano llamado a dominar la distancia en los próximos años.
Su triunfo en Hawaii 2012 no puede considerarse como sorpresa; Pete Jacobs ya había tenido una serie de éxitos en sus siete años como triatleta profesional. Un 8 º lugar en el Ironman de Hawaii en 2009 mostró las posibilidades de Pete de ser campeón del mundo algún día. En Hawai 2010 su 9 º lugar (después de un penalty box por tomar demasiado tiempo para adelantar en bicicleta) fue debido sobre todo a su tercer tiempo en la historia de Hawaii en la carrera a pie, y el más rápido marathon del día. En 2011 Pete demostró a todo el mundo y a él mismo que es uno de los mejores triatletas del mundo al ser 2º, y una vez más tuvo la carrera más rápida con 2:42:29.
Considerado como uno de los principales nadadores Ironman, su capacidad de nadar fuera del grupo y liderar en solitario se está convirtiendo en su marca registrada. En este 2012, se puso como objetivo un tiempo sub 2.40 en la carrera a pie, después de haber trabajado durísimo en bicicleta... ya comenzó a mostrar esto cuando ganó el Ironman Australia, en Port Macquarie 2011.
La capacidad de Pete y su talento no han pasado desapercibidos para los pesos pesados del deporte y ha sido nombrado embajador de la Fundación John MClean, una organización benéfica con sede en Australia que ayuda a jóvenes australianos que utilizan silla de ruedas.
Vencer en el Ironman de Hawaii era su meta final y lo ha conseguido. Pete es lo bastante joven , (31 años) y con talento suficiente para ser ser vencedor en carreras Ironman para tal vez el próximo lustro.Ha comenzado ahora su reinado y en el futuro puede convertirse en uno del los triatletas más exitosos de la historia.
En el vídeo, unas imágenes y sus impresiones a tres semanas del Ironman, justo en esos días en los que los últimos entrenamientos duros finalizan; 150 kms. sobre su bici de contrareloj con 36 kms. a pie al día siguiente. Preparado para vencer.
Su triunfo en Hawaii 2012 no puede considerarse como sorpresa; Pete Jacobs ya había tenido una serie de éxitos en sus siete años como triatleta profesional. Un 8 º lugar en el Ironman de Hawaii en 2009 mostró las posibilidades de Pete de ser campeón del mundo algún día. En Hawai 2010 su 9 º lugar (después de un penalty box por tomar demasiado tiempo para adelantar en bicicleta) fue debido sobre todo a su tercer tiempo en la historia de Hawaii en la carrera a pie, y el más rápido marathon del día. En 2011 Pete demostró a todo el mundo y a él mismo que es uno de los mejores triatletas del mundo al ser 2º, y una vez más tuvo la carrera más rápida con 2:42:29.
Considerado como uno de los principales nadadores Ironman, su capacidad de nadar fuera del grupo y liderar en solitario se está convirtiendo en su marca registrada. En este 2012, se puso como objetivo un tiempo sub 2.40 en la carrera a pie, después de haber trabajado durísimo en bicicleta... ya comenzó a mostrar esto cuando ganó el Ironman Australia, en Port Macquarie 2011.
La capacidad de Pete y su talento no han pasado desapercibidos para los pesos pesados del deporte y ha sido nombrado embajador de la Fundación John MClean, una organización benéfica con sede en Australia que ayuda a jóvenes australianos que utilizan silla de ruedas.
Vencer en el Ironman de Hawaii era su meta final y lo ha conseguido. Pete es lo bastante joven , (31 años) y con talento suficiente para ser ser vencedor en carreras Ironman para tal vez el próximo lustro.Ha comenzado ahora su reinado y en el futuro puede convertirse en uno del los triatletas más exitosos de la historia.
En el vídeo, unas imágenes y sus impresiones a tres semanas del Ironman, justo en esos días en los que los últimos entrenamientos duros finalizan; 150 kms. sobre su bici de contrareloj con 36 kms. a pie al día siguiente. Preparado para vencer.
viernes, 12 de octubre de 2012
Mis favoritos. Kona 2012
En unas horas comienza la gran cita anual, el Ironman de Hawaii , esa prueba que ningún lector de este humilde blog desconoce.
Decenas de triatletas de élite mundial sueñan con la victoria. Solo dos, un hombre y una mujer serán coronados.
Os presento a mis dos favoritos. Me lo juego a una carta.
Craig Alexander.
El australiano, tres veces coronado en Kona, ha preparado como casi siempre la gran cita en Boulder, con varios meses de entrenamientos a las órdenes de Mat Steinmetz. En mi opinión, será el líder y sin fisuras.
En el vídeo, una de sus últimas sesiones largas; 200 kms. de bici por las montañas y 25 kms. de carrera en transición, seguido por su entrenador. Volumen e intensidad que a buen seguro pocos habrán podido completar. Ni solo de volumen , ni solo de intensidad vive el triatleta, aunque de un lado u otro nos quieran vender recetas presuntamente novedosas ó revolucionarias.
Mirinda Carfrae
Un año difícil para ella, en el que los resultados no han salido tal vez como esperaba; 3ª en IM Melbourne allá en Marzo y con otros resultados no excesivamente brillantes, se juega en Kona la temporada. La ausencia de Crissie Wellington parece allanarla el camino, pero tendrá duras rivales como Leanda Cave ó sobre todo Caroline Steffen, sin olvidar a su compañera de entrenamiento Julie Dibens.
Apuesto por su capacidad para culminar, (su gran carrera a pie).
En el vídeo, ya en Kona entrenando junto a Dibens y corriendo en transición en la cinta, (de la que es devota), a un ritmo altísimo... con el que machacará a sus rivales.
Mucha suerte a todos los privilegiados que corren en La Meca y en especial a todos los españoles, que en número de 19, estarán allí presentes.
Decenas de triatletas de élite mundial sueñan con la victoria. Solo dos, un hombre y una mujer serán coronados.
Os presento a mis dos favoritos. Me lo juego a una carta.
Craig Alexander.
El australiano, tres veces coronado en Kona, ha preparado como casi siempre la gran cita en Boulder, con varios meses de entrenamientos a las órdenes de Mat Steinmetz. En mi opinión, será el líder y sin fisuras.
En el vídeo, una de sus últimas sesiones largas; 200 kms. de bici por las montañas y 25 kms. de carrera en transición, seguido por su entrenador. Volumen e intensidad que a buen seguro pocos habrán podido completar. Ni solo de volumen , ni solo de intensidad vive el triatleta, aunque de un lado u otro nos quieran vender recetas presuntamente novedosas ó revolucionarias.
Mirinda Carfrae
Un año difícil para ella, en el que los resultados no han salido tal vez como esperaba; 3ª en IM Melbourne allá en Marzo y con otros resultados no excesivamente brillantes, se juega en Kona la temporada. La ausencia de Crissie Wellington parece allanarla el camino, pero tendrá duras rivales como Leanda Cave ó sobre todo Caroline Steffen, sin olvidar a su compañera de entrenamiento Julie Dibens.
Apuesto por su capacidad para culminar, (su gran carrera a pie).
En el vídeo, ya en Kona entrenando junto a Dibens y corriendo en transición en la cinta, (de la que es devota), a un ritmo altísimo... con el que machacará a sus rivales.
Mucha suerte a todos los privilegiados que corren en La Meca y en especial a todos los españoles, que en número de 19, estarán allí presentes.
domingo, 7 de octubre de 2012
Reflexiones entrenando, (y IV)
Al menos por ahora, epílogo a mis "Reflexiones...". Sirvan estos nuevos párrafos para dar contenido y refuerzo en el ideal ,a todos aquellos que se afanan día a día en su empeño deportivo y por añadidura viven para el reencuentro personal.
(...)
(XV)
Fui un idealista, aún tal vez lo sea. He buscado toda mi vida, removiendo entre las almas, a los espíritus límpios de los que aprender ó a aquellos con los que sentir complicidad, a los que seguir cual luz en la oscuridad... pocos maestros ó padawans en el arte de crecer y crear sin esperar.
Tal vez haya desistido, he perseverado en el empeño durante años , entregando incluso buena parte de lo que fui y lo que soy, despreocupadamente, creyendo en el ser humano. A la postre encontré, sobre todo, reproches ó infidelidad; es nuestra raza humana.
Aún así, un puñado de espíritus me acompañan en el camino vital. Un puñado ó tal vez un gentío.
He conocido muchos espíritus vanos, tocados por su propio ego. Gentes maduras, pero también jóvenes, muy jóvenes.
Nos olvidamos practicar la gratitud. La gratitud es como agua que fluye y no lucha contra nada.
Lamentablemente, el ser humano vive en constante agitación, buscando prevalecer frente al congénere, no respetando siquiera a quien , cuando era desvalido ó falto de adaptación, tendió su mano.
Nunca quieras crear nada para apropiarte, no trabajes para conseguir, ni desprecies para prevalecer,se generoso en tus gestos.
(XVI)
Explorar es la consigna, también para el futuro. En la espesura, hay senderos que nunca acaban, lugares a los que casi no llega la luz, claros de silencio.
Aún puedo seguir luchando deportivamente, aunque ya tocara mi techo, pero se que hay una luz que aún no he visto, un atardecer al límite, ó una luna que encontrar. Después de combatir denodadamente, a menudo pienso en seguir haciéndolo, aunque también a veces piense en desistir.
Por si volviera a luchar, convendría no olvidar las olas del viento, el latente silencio, ó el dolor que desgarra después de horas, todo aquello que me acompaña toda una vida.
A pesar de todo, siento el tiempo que pasa, ó mis años, que tratan de huir del tiempo.
(XVII)
He existido casi para un cronómetro, aunque mucho más antes que ahora.
Ley de vida. Nada que ver el tiempo dedicado ahora al entrenamiento comparado con el de hace años.
Ayer memorizaba las distancias: Steve Ovett, mil seiscientos nueve metros; Gianni Poli, cuarenta y dos kilómetros ciento noventa y cinco metros; Scott Tinley, doscientos veintiseis kms.
Son dígitos, pero nada comparado con la secreta ambición de hacerse dueño de las distancias, o ridiculizar el paso del tiempo; que el tiempo se dilate y nos sobre, que la mente y el cuerpo no sufran nunca el desgaste que ahora entendemos como inaplazable.
Como cuando Jerome Benedetti en un Marathon de Boston allá en 1944 cruzó la meta, siguió corriendo hasta un bosque próximo y no se le volvió a ver jamás.
Hay muchos hombres así. Yo los he conocido. Persiguen su soledad en los entrenamientos, se esfuerzan, persisten y eso les distingue.
Duran casi eternamente, como si tuvieran un fondo indestructible. Así me gustaría ser a mi... porque , en esencia, soy mucho más frágil.
(...)
(XV)
Fui un idealista, aún tal vez lo sea. He buscado toda mi vida, removiendo entre las almas, a los espíritus límpios de los que aprender ó a aquellos con los que sentir complicidad, a los que seguir cual luz en la oscuridad... pocos maestros ó padawans en el arte de crecer y crear sin esperar.
Tal vez haya desistido, he perseverado en el empeño durante años , entregando incluso buena parte de lo que fui y lo que soy, despreocupadamente, creyendo en el ser humano. A la postre encontré, sobre todo, reproches ó infidelidad; es nuestra raza humana.
Aún así, un puñado de espíritus me acompañan en el camino vital. Un puñado ó tal vez un gentío.
He conocido muchos espíritus vanos, tocados por su propio ego. Gentes maduras, pero también jóvenes, muy jóvenes.
Nos olvidamos practicar la gratitud. La gratitud es como agua que fluye y no lucha contra nada.
Lamentablemente, el ser humano vive en constante agitación, buscando prevalecer frente al congénere, no respetando siquiera a quien , cuando era desvalido ó falto de adaptación, tendió su mano.
Nunca quieras crear nada para apropiarte, no trabajes para conseguir, ni desprecies para prevalecer,se generoso en tus gestos.
(XVI)
Explorar es la consigna, también para el futuro. En la espesura, hay senderos que nunca acaban, lugares a los que casi no llega la luz, claros de silencio.
Aún puedo seguir luchando deportivamente, aunque ya tocara mi techo, pero se que hay una luz que aún no he visto, un atardecer al límite, ó una luna que encontrar. Después de combatir denodadamente, a menudo pienso en seguir haciéndolo, aunque también a veces piense en desistir.
Por si volviera a luchar, convendría no olvidar las olas del viento, el latente silencio, ó el dolor que desgarra después de horas, todo aquello que me acompaña toda una vida.
A pesar de todo, siento el tiempo que pasa, ó mis años, que tratan de huir del tiempo.
(XVII)
He existido casi para un cronómetro, aunque mucho más antes que ahora.
Ley de vida. Nada que ver el tiempo dedicado ahora al entrenamiento comparado con el de hace años.
Ayer memorizaba las distancias: Steve Ovett, mil seiscientos nueve metros; Gianni Poli, cuarenta y dos kilómetros ciento noventa y cinco metros; Scott Tinley, doscientos veintiseis kms.
Son dígitos, pero nada comparado con la secreta ambición de hacerse dueño de las distancias, o ridiculizar el paso del tiempo; que el tiempo se dilate y nos sobre, que la mente y el cuerpo no sufran nunca el desgaste que ahora entendemos como inaplazable.
Como cuando Jerome Benedetti en un Marathon de Boston allá en 1944 cruzó la meta, siguió corriendo hasta un bosque próximo y no se le volvió a ver jamás.
Hay muchos hombres así. Yo los he conocido. Persiguen su soledad en los entrenamientos, se esfuerzan, persisten y eso les distingue.
Duran casi eternamente, como si tuvieran un fondo indestructible. Así me gustaría ser a mi... porque , en esencia, soy mucho más frágil.
martes, 2 de octubre de 2012
Reflexiones entrenando, (III)
(...)
(XI)
Quién de nosotros no se siente cansado de los que nos prejuzgan ó aleccionan sin conocernos? siempre dando explicaciones monotemáticas a las mismas cuestiones... que si que pesadez con lo de entrenar, como si no tuvieras otra cosa que hacer; que para qué vas a competir, si nunca ganas; por no hablar de las continuas recomendaciones de que comas más, que si vas a enfermar, que si te pasa algo, tanta delgadez...
Entrenados en el arte de la inhibición, solemos ignorar estas y otras cantinelas. Aún así, atosigados a veces, podemos pasar a la ofensiva. Como mi amigo X, que no tuvo más remedio que sacudirse a un pelma compañero de clase, casi voceándole, mientras caminábamos por el madrileño Parque del Oeste..." y tú...¿qué pretendes? sobrevivir? ó bien tener impulsos, crecer, pensar y utilizar tu cuerpo, usar palabras ciertas? Elige. Vive en la necedad ó abre tus ojos a lo auténtico".
(XII)
Me perdería corriendo por los campos ocres del otoño, entre árboles caducos, si no fuera por mi escasa forma de ahora.
Un viejo conocido me confesaba su miedo a perderse, dar la espalda al ruido de la urbe, escapar en solitario al campo infinito. Decía sentirse intranquilo, alertado por los ruidos en la soledad del campo otoñal.
Compadezco su inadaptación. Nunca me sentí más seguro y a salvo que en el silencio paciente de los montes: abrir nuevos caminos en la espesura, alentado por la propia respiración. Tranquilidad del alma y retiro de la multitud, en eso radica mi seguridad.
(XIII)
Competición; no hace mucho pude sentir aún esa sensación única. En el ambiente, como un halo de hoguera. Baile en el viento, que cimbrea la maleza en las cunetas. El público aplaude y jalea, trivilializando el monumental esfuerzo que ha de venir. Minutos, a veces horas, de intensidad. Sufrir y culminar.
Lo más importante: aceptar el resultado, sea el que sea, con alegría y positividad. La derrota es siempre un principio y un triunfo la culminación. Nada es mejor y todo enseña.
(XIV)
Lamento que haya personas que piensen siempre y tan solo en la competición. Solo en eso. Competir obsesivamente en pos de una sucesión de números que dan razón a su existencia.
Lamento como miran con displicencia a los que se recrean y juegan con la vida.
Aplaudo su abnegación, pero es tan solo eso, persecución obsesiva. Por eso lo lamento ; porque el deporte verdadero es algo más, es un bien para el ser humano y viste de alegría la vida, es armonía y libertad. Y la libertad solo se logra si seguimos a la espontánea naturaleza, esperando de nuestro esfuerzo, pero suprimiendo los deseos.
Vivir es jugar. Y quiero seguir jugando.
(...)
(XI)
Quién de nosotros no se siente cansado de los que nos prejuzgan ó aleccionan sin conocernos? siempre dando explicaciones monotemáticas a las mismas cuestiones... que si que pesadez con lo de entrenar, como si no tuvieras otra cosa que hacer; que para qué vas a competir, si nunca ganas; por no hablar de las continuas recomendaciones de que comas más, que si vas a enfermar, que si te pasa algo, tanta delgadez...
Entrenados en el arte de la inhibición, solemos ignorar estas y otras cantinelas. Aún así, atosigados a veces, podemos pasar a la ofensiva. Como mi amigo X, que no tuvo más remedio que sacudirse a un pelma compañero de clase, casi voceándole, mientras caminábamos por el madrileño Parque del Oeste..." y tú...¿qué pretendes? sobrevivir? ó bien tener impulsos, crecer, pensar y utilizar tu cuerpo, usar palabras ciertas? Elige. Vive en la necedad ó abre tus ojos a lo auténtico".
(XII)
Me perdería corriendo por los campos ocres del otoño, entre árboles caducos, si no fuera por mi escasa forma de ahora.
Un viejo conocido me confesaba su miedo a perderse, dar la espalda al ruido de la urbe, escapar en solitario al campo infinito. Decía sentirse intranquilo, alertado por los ruidos en la soledad del campo otoñal.
Compadezco su inadaptación. Nunca me sentí más seguro y a salvo que en el silencio paciente de los montes: abrir nuevos caminos en la espesura, alentado por la propia respiración. Tranquilidad del alma y retiro de la multitud, en eso radica mi seguridad.
(XIII)
Competición; no hace mucho pude sentir aún esa sensación única. En el ambiente, como un halo de hoguera. Baile en el viento, que cimbrea la maleza en las cunetas. El público aplaude y jalea, trivilializando el monumental esfuerzo que ha de venir. Minutos, a veces horas, de intensidad. Sufrir y culminar.
Lo más importante: aceptar el resultado, sea el que sea, con alegría y positividad. La derrota es siempre un principio y un triunfo la culminación. Nada es mejor y todo enseña.
(XIV)
Lamento que haya personas que piensen siempre y tan solo en la competición. Solo en eso. Competir obsesivamente en pos de una sucesión de números que dan razón a su existencia.
Lamento como miran con displicencia a los que se recrean y juegan con la vida.
Aplaudo su abnegación, pero es tan solo eso, persecución obsesiva. Por eso lo lamento ; porque el deporte verdadero es algo más, es un bien para el ser humano y viste de alegría la vida, es armonía y libertad. Y la libertad solo se logra si seguimos a la espontánea naturaleza, esperando de nuestro esfuerzo, pero suprimiendo los deseos.
Vivir es jugar. Y quiero seguir jugando.
(...)
sábado, 22 de septiembre de 2012
Reflexiones entrenando, (II)
(...)
(VI)
Hace años, después de correr a casi dos mil metros de altura, en una concentración en Gredos, escribía lo siguiente: "empapado de soledad, cubierto de silencio, he visitado un paisaje casi lunar, rozando el cielo. Los caminos, allá arriba, eran un laberinto enmarañado que pretendía frustrar mi huída. He pensado que era un remero, dando paladas agónicas. No quiero permanecer inmutable, en un barco de utopías, esperando que la brisa me traslade a buen puerto. Eso no sucederá: es hora de remar".
(VII)
La soledad del corredor de fondo, pero... ¿qué es en realidad? lo he debatido en tertulias apasionadas, al filo de la madrugada, ó en entrenamientos cadenciosos. Me gusta recordar lo que escribí en cierta ocasión a mi amigo X, cuando él marchaba a una larga concentración preolímpica a orillas del Mediterráneo, allí le sobraría tiempo para descansar y meditar. "Correr largo es navegar a la deriva"- decía entonces- "Pienso que mi soledad se traduce en ser un barco abandonado a su suerte, en el epílogo de una batalla. Cruzar los campos, acariciándolos, perderse entre agua, empapado de lluvia generosa, secándose después al viento, cabalgar interminablemente...no ver a nadie, morir a cada paso, abrazado a los susurros del viento. Zozobrar, en suma, en océanos de olvido".
(VIII)
Nuestros allegados no lo entienden: esfuerzo, sudor, dolor, a cambio de nada material; rostros chupados, a veces atormentados por el entrenamiento. Los fondistas estamos enamorados de nuestras pruebas; el triatleta sueña con el Ironman, el cicloturista con los puertos alpinos y el maratoniano con la maraton; de hecho los corredores de los 42 kms. la denominan así, en femenino, ¿por qué no denominarla el maratón? como si de un sacerdocio se tratara, el maratoniano hace voto de fidelidad a esta distancia austera. Su amor, no siempre correspondido, es como el que se profesa a una dama esquiva, que te traiciona en cualquier descuido; aún así, el corredor se abandona en sus brazos circunstanciales, perversamente amorosos.
(IX)
Amanece. Amparándonos, solo la luz tímida de la mañana.Nos preparamos, ceremoniosos, para un "largo". En la meseta nos espera el sol temprano, el polvo y el viento, también campos rojos incendiados de amapolas, ó prematuramente agostados en la primavera.Oteo el horizonte y me imagino en las montañas lejanas a las que en unas horas llegaré; pienso que ya queda menos para la prueba, largamente preparada y tres palabras se repiten, como un mantra, en mi mente: Aguanta, Resiste, Cronifica.
(X)
Pensaba en las canas que afloran, aún extrañas, en mi cabello. Hay quien dice que el torpe paso del tiempo nos roba el impulso; pese a todo, y recordando los veinte años, no envidio mi pasado, inconcluso y deslavazado.Madurar es un ejercicio muy difícil, sometido a cientos de tormentos.
La clara y sutil certidumbre, el esfuerzo de asumir el irremisible paso de los días, los años, que te van apartando de la gracia física, culmina en el solaz, en el compromiso con la propia vida, liberado de tabús, viviendo el presente con intensidad. Como ahora. Sintiendo la benevolencia de este crespúsculo casi otoñal,percibiendo con la intensidad imposible para el adolescente la tibieza de esta tarde. Tal vez en esto resida mi felicidad.
(...)
(VI)
Hace años, después de correr a casi dos mil metros de altura, en una concentración en Gredos, escribía lo siguiente: "empapado de soledad, cubierto de silencio, he visitado un paisaje casi lunar, rozando el cielo. Los caminos, allá arriba, eran un laberinto enmarañado que pretendía frustrar mi huída. He pensado que era un remero, dando paladas agónicas. No quiero permanecer inmutable, en un barco de utopías, esperando que la brisa me traslade a buen puerto. Eso no sucederá: es hora de remar".
(VII)
La soledad del corredor de fondo, pero... ¿qué es en realidad? lo he debatido en tertulias apasionadas, al filo de la madrugada, ó en entrenamientos cadenciosos. Me gusta recordar lo que escribí en cierta ocasión a mi amigo X, cuando él marchaba a una larga concentración preolímpica a orillas del Mediterráneo, allí le sobraría tiempo para descansar y meditar. "Correr largo es navegar a la deriva"- decía entonces- "Pienso que mi soledad se traduce en ser un barco abandonado a su suerte, en el epílogo de una batalla. Cruzar los campos, acariciándolos, perderse entre agua, empapado de lluvia generosa, secándose después al viento, cabalgar interminablemente...no ver a nadie, morir a cada paso, abrazado a los susurros del viento. Zozobrar, en suma, en océanos de olvido".
(VIII)
Nuestros allegados no lo entienden: esfuerzo, sudor, dolor, a cambio de nada material; rostros chupados, a veces atormentados por el entrenamiento. Los fondistas estamos enamorados de nuestras pruebas; el triatleta sueña con el Ironman, el cicloturista con los puertos alpinos y el maratoniano con la maraton; de hecho los corredores de los 42 kms. la denominan así, en femenino, ¿por qué no denominarla el maratón? como si de un sacerdocio se tratara, el maratoniano hace voto de fidelidad a esta distancia austera. Su amor, no siempre correspondido, es como el que se profesa a una dama esquiva, que te traiciona en cualquier descuido; aún así, el corredor se abandona en sus brazos circunstanciales, perversamente amorosos.
(IX)
Amanece. Amparándonos, solo la luz tímida de la mañana.Nos preparamos, ceremoniosos, para un "largo". En la meseta nos espera el sol temprano, el polvo y el viento, también campos rojos incendiados de amapolas, ó prematuramente agostados en la primavera.Oteo el horizonte y me imagino en las montañas lejanas a las que en unas horas llegaré; pienso que ya queda menos para la prueba, largamente preparada y tres palabras se repiten, como un mantra, en mi mente: Aguanta, Resiste, Cronifica.
(X)
Pensaba en las canas que afloran, aún extrañas, en mi cabello. Hay quien dice que el torpe paso del tiempo nos roba el impulso; pese a todo, y recordando los veinte años, no envidio mi pasado, inconcluso y deslavazado.Madurar es un ejercicio muy difícil, sometido a cientos de tormentos.
La clara y sutil certidumbre, el esfuerzo de asumir el irremisible paso de los días, los años, que te van apartando de la gracia física, culmina en el solaz, en el compromiso con la propia vida, liberado de tabús, viviendo el presente con intensidad. Como ahora. Sintiendo la benevolencia de este crespúsculo casi otoñal,percibiendo con la intensidad imposible para el adolescente la tibieza de esta tarde. Tal vez en esto resida mi felicidad.
(...)
sábado, 15 de septiembre de 2012
Reflexiones entrenando, (I)
He ordenado algunos de mis sentimientos , pensamientos y reflexiones, tanto propios como otros que algunos compañeros me transmitieron en nuestros largos entrenamientos, a menudo cuando la prisa no nos condiciona y nos sentimos más amigables e inspirados.
He procurado captar, reteniendo a propósito, borbotones de sinceridad, de claro y diáfano sentimiento. Tal vez estos Pensamientos reflejen un cierto matiz de ingenuidad ilusionada, a menudo de melancolía, fruto del puro esfuerzo; abogo por una práctica deportiva metódica y cotidiana como estímulo de la meditación y la creatividad.
(I)
El hombre es como es,bueno en esencia, pese a los escépticos, destructivos y nihilistas. Puede envilecerle y mediatizarle la estructura irreal de nuestra sociedad de hoy, modelada para satisfacer los sentidos, y no para forjar la voluntad. Llegados al final del camino nos topamos con la certeza de la vida cerca de la naturaleza, que no hace peor nunca nuestras vidas, no daña, y nos muestra unos a otros como verdaderamente somos. Cuando entrenamos, suelo pensar en la realidad de lo que me rodea, en su certeza, lejos de la doblez , la hipocresía y las zancadillas que nos aguardan a menudo a nuestro regreso al hormigón de la urbe.
(II)
En la soledad del entrenamiento, a menudo recuerdo a mi padre, prematuramente desaparecido. A veces lo busco en el viento, en los árboles, en las aves viajeras. De él aprendí a amar todo lo humano, buscar la parte buena y amable de la vida, y rodearme de gentes de toda condición.
Mi padre, que nunca comprendíó en toda su dimensión mi pasión por el deporte,pero que en secreto se enorgullecía de mis "carreras", marcó, sin él saberlo, mi adhesión a una actividad que despertó mi lado más humano.
(III)
Aprendí de mi hermano a conquistar lo inútil. Lo aparentemente inútil. Él, alpinista consumado, sabe como atrapar la belleza de la vida al vuelo, esforzarse largo tiempo por un momento de paz, de contemplación. Sabe empaparse de la vida para no lamentarse, llegada la vejez y la muerte, de no haber aprovechado los momentos de intensidad de la juventud y la edad madura.
Comprendí, admirándolo y escuchándolo, que la verdadera aventura vital está en nosotros mismos, en nuestras sensaciones y esfuerzo. Puede resumirse en alcanzar la cumbre de la montaña más recóndita , perdido en confines de silencio, ó en la paz y´el éxtasis de terminar un Ironman y su largo proceso de entrenamiento.
El y yo transitamos por caminos paralelos que confluyen en nuestra complicidad.
(IV)
Decía mi amigo X que no le preocupaba el futuro. Vivía el presente. Ciertamente, todos los fondistas comparten este sentimiento, en mayor ó menor medida. Olvidamos graves lesiones en cuanto restañan y comenzamos a sudar por los caminos. El pasado es como aquellos amores perdidos de la adolescencia, sencillamente desdibujados. Y el futuro llega sin estridencias, con la misma certeza que nos hace sentirnos vivos hoy.
(V)
Me lo dijo mi amigo X: No te disgustes, no abandones, si te estrellas contra barreras de limitaciones. Puedo hablarte de cientos de días entorpecidos, limitados, en los que tuve que emplear innumerables recursos para no caer en la comodidad ó el abatimiento. Si flaqueas porque tu cuerpo se resiente de tanta lucha, recuperate, cúrate y vuelve de nuevo, amando de verdad lo que haces y apartando de tu código vital la necedad en palabras y hechos. Puedes equivocarte, pero no olvides emplear las enseñanzas que destilan tus errores para cimentar tu búsqueda futura. (...)
He procurado captar, reteniendo a propósito, borbotones de sinceridad, de claro y diáfano sentimiento. Tal vez estos Pensamientos reflejen un cierto matiz de ingenuidad ilusionada, a menudo de melancolía, fruto del puro esfuerzo; abogo por una práctica deportiva metódica y cotidiana como estímulo de la meditación y la creatividad.
(I)
El hombre es como es,bueno en esencia, pese a los escépticos, destructivos y nihilistas. Puede envilecerle y mediatizarle la estructura irreal de nuestra sociedad de hoy, modelada para satisfacer los sentidos, y no para forjar la voluntad. Llegados al final del camino nos topamos con la certeza de la vida cerca de la naturaleza, que no hace peor nunca nuestras vidas, no daña, y nos muestra unos a otros como verdaderamente somos. Cuando entrenamos, suelo pensar en la realidad de lo que me rodea, en su certeza, lejos de la doblez , la hipocresía y las zancadillas que nos aguardan a menudo a nuestro regreso al hormigón de la urbe.
(II)
En la soledad del entrenamiento, a menudo recuerdo a mi padre, prematuramente desaparecido. A veces lo busco en el viento, en los árboles, en las aves viajeras. De él aprendí a amar todo lo humano, buscar la parte buena y amable de la vida, y rodearme de gentes de toda condición.
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