Si tu jornada laboral comienza a las seis de la mañana y termina a eso de las ocho de la tarde, unas catorce horas en la oficina, con breves descansos para poder comer, y entre bocado y bocado seguir levantándote para estar al pie del cañón, hablamos de una de esas jornadas que se recuerdan siempre , por el agotamiento y la tensión que provocan.
Sarna con gusto no pica, y más si es al sol de Lanzarote a pie de Ironman. Puedes venir a la isla volcánica, a finales de mayo, a competir ó a animar, y casi siempre terminas con la sensación de que si hubieras corrido tendrías mejor cuerpo.
Hemos vivido uno de esos días casi perfectos para competir aquí, con viento leve y buena temperatura para lo que se puede vivir en estas fechas a pie de los volcanes. Así, los registros han sido de gran nivel, y como año tras año sucede, cada vez el rendimiento de los triatletas es mayor, propiciado , de un lado, por una mejor planificación del entrenamiento por parte de casi todos. Por otro lado, si como en esta edición el clima está en bonanza, el resultado está en al menos cerca de veinte minutos de mejora en los cronos en el caso de los más rápidos y de 45' para los más lentos. La clasificación para Hawaii, cada vez más difícil.
Practicamente todos los triatletas de mi grupo de entrenamiento consiguieron su mejor marca en la isla y tan solo lamentamos la retirada de uno de ellos por problemas de asimilación de alimentos, algo a veces reiterado y a menudo con complicada solución.
Como siempre, viví el día con nervios, acentuados por mi teléfono colapsado a primera hora de la tarde, con las noticias que llegaban de Italia con el liderato virtual y finalmente confirmado de David, un éxito sin precedentes para él, y que confirma la madurez y el cenit deportivo de una gran persona.
Soñar con la maglia rosa en Verona es gratis, será muy difícil...aunque no hay nada imposible. Siendo realistas, un peldaño en el podio es mucho más factible y sería un gran éxito, pero nadie podrá robar de nuestras retinas y de nuestro sentimiento las imágenes y emociones albergadas en este día interminable.
Desde el jueves estoy por aquí, por la tierra de los vientos, que este año prometen ser amables.
Un buen grupo de amigos y discípulos están por aquí, en una prueba a la que año tras año no se puede faltar, a no ser por causas mayores, ya sea participando, ó si no se puede, pues apoyando.
Ayer jueves tuvimos reunión de mi grupo de entrenamiento, charla y tertulia, importante para fijar objetivos y calmar los nervios de última hora.
Hoy , madrugar, último entrenamiento en el océano y desayuno frente al mar. Luego , suave salida en bici con los chicos, para ver el circuito del marathon.
Objetivos de mañana? tantos como triatletas. Finalizar y culminar meses y años de trabajo es el primero de ellos , pero para muchos será intentar conseguir llegar a este punto, allá para octubre, un lugar en una paradisiaca isla del pacifico.
Ningún término más certero que el de orgullo para definir el sentimiento albergado en el espíritu al finalizar una de las competiciones más duras que he conocido y vivido.
El día antes las previsiones eran de muchísimo viento y , pese a las sonrisas, la mueca forzada revela la tensión que ya sentíamos, y como nos iba invadiendo la resignación... pero también la convicción de los deportistas para no rendirse antes de tiempo.
300 valientes dispuestos a sumergirse en unas frías aguas que eran tan solo el preludio de una jornada de colosos.
Orgulloso, si, de que mis discípulos tuvieran la fuerza mental necesaria, inquebrantable, para superar el día más difícil de sus vidas deportivas. Y que al final, pudieran sonreir.
Orgulloso de contar con ellas, que pusieron todo de su parte para que nada faltara a los futuros finishers, y que me ayudaron en el largo día.
Gracias por vuestra entrega. Toda la emoción del día más duro condensada en un abrazo al cruzar la línea de meta.
Y después de todo, la satisfacción del deber cumplido.
Llegó el momento de mirar el dorsal. Pensar en ponernoslo. Aunque muchos ya lo tengan gastado.
Yo pienso en dónde debutar; pero antes, iré a veros a algunas pruebas.
Miremos con calma hacia los objetivos. Si somos demasiado impacientes ante el futuro, adquiriremos malos hábitos en la expectativa.
Seamos coherentes con lo que nos exigimos. Todo lo exagerado, no deja, a la postre, de ser insignificante por desmedido; y lo ínfimo y en exceso modesto, propio de un vuelo ratero.
Escribamos nuestros entrenamientos, nuestras competiciones, aunque sean solo para nosotros. Este ejercicio preservará del olvido las ideas, las acciones, los sentimientos que merecen la pena ser albergados por tiempo, para los demás, ó como digo, para nosotros mismos.
Dibujemos nuestra propia vida, describiendo, diferenciando y adjetivando cada momento. Adaptémonos al instante.
Por mi parte, trataré de captar, aunque sea al vuelo y magnificándolo en mi retina, cada momento vivido. Me veréis pronto en algunos de los templos del triatlon, aunque no corra. Es tiempo , ahora para mi, de huir del dispendio y guardar las energías y preservarme, es esencial en este momento de mi vida.
Aunque no aparezca en las start lists, estaré animando y apoyando , eso si , pensando el momento en el que reaparecer y vestir de competición...
Y si alguno de vosotros no podéis estar dentro tampoco y con un dorsal, no os preocupéis demasiado.Tan solo fluid, como el agua. Os resta toda una vida , aún por delante, para intentarlo... de nuevo.
El sol maravilloso... que llega con fuerza y traspasa la piel, nos llena de vida y de optimismo. Lo hemos necesitado este invierno, pero a menudo hemos tenido que ir a buscarlo lejos.
Llega el sol y tenemos la sensación de que podemos permitirnos algun capricho. Cuando los días son más cortos y oscuros, la fatiga nos vuelve huraños y silenciosos; ahora que la luz lo inunda todo, la fatiga nos debe servir para reflexionar y hasta para buscar cualquier matiz de belleza que de otra forma pasaría desapercibido.
Siempre el sol. El sol de mi primera juventud, de los amaneceres corriendo largo por los caminos,ó de los lentos atardeceres agonistas de marca personal en la pista: en Castellón,Gijón, San Sebastián, ó en cualquiera de Madrid; sobre la hierba, tumbado después, tirado, enteramente empapado, con la piernas vencidas, iguales a las del vencedor. La sed. El agua.
El sol del verano triatleta , el fuego sobre los cuerpos. Siempre el sol que nos quema, en alianza con el viento.
Me he empapado en jornadas de luz inagotable, y espero hacerlo por años. Es mi ideal vital. Que el sol cante en el día y la luna lo haga en la noche pura.
El sol procuró que recuperara lo que las tinieblas me hicieron perder.
Habéis sorteado dificultades que harían desistir a casi todos vuestros congéneres. Pero a vosotros no. Sois de hierro.
Empezasteis con paso firme, pero cadencioso, casi sin esfuerzo. Ilusionados cada mañana, cada día.
A menudo habéis viajado por caminos difíciles, quebrados, con mil trampas que sortear,conviviendo con enemigos que no avisan, (los coches, las enfermedades...) pero habéis conseguido esquivar mil problemas, y , aún así, seguís haciéndolo.
La pendiente iba aumentando, a medida que los meses pasaban y las montañas nevadas estaban más cerca. Ya casi podéis tocarlas.
Estais casi llegando a la cima, atisbáis la cumbre, pero no podeis desfallecer aún. Os quedan todavía jornadas de austeridad y esfuerzo. De concentracíón , escuchando solo el silencio, acoplados en vuestras bicis, economizando, robando átomos de energía necesaria para luego, de no se sabe ya bien dónde...
Estáis casi, pero no debeis bajar la guardia. El Ironman no premia a los que dejan casi todo al azar. Ironman es un deporte de colosos esforzados.
Suerte a todos... suerte, hermanos.
Dedicado a los que proximamente compiten en dos pruebas españolas emblematícas de la distancia clásica de Hawaii: Ironcat y Lanzarote. Va por vosotros
Un domingo puede ser muy largo en abril, si los que hacen grupeta son casi todos aspirantes inminentes a ironmanes en mayo. Y otros que no, pero tienen nostalgia.
Y más si los integrantes de la grupeta son de parada fácil al café y algún bollo y a los chascarrillos del tipo dices tú de mili.
Y aún más si con la lluvia la posibilidad de pinchar se acentúa y contabilizamos al menos cinco pinchazos en la grupeta
Dices tú de mili? no... ¡ dices tú de ironman ! anda que no hay años y años de anécdotas y entrenamientos para contar...
6 horas de bici mojándonos, secándonos, subiendo puertos. Un día para recordar. Un día como los de antes. Dices tú...
Un club , en la más amplia acepción de la palabra, es un colectivo en el que conviven, interactúan y retroalimentan un grupo más ó menos amplio de personas.
Un club en la más amplia definición del certero término, acoge a los más dotados deportivamente, a los que quieren aprender, a los que su nivel deportivo no da para mucho aunque en todo caso su nivel humano sea infinito...a los niños, a los más veteranos... todos conforman lo que es una familia.
Incluso los más válidos y con proyección deportiva, aportan sus cuotas, sus recursos, su material y evidentemente también su sabiduría y adecuación, su experiencia, para que los más noveles , los más jóvenes ó los más inexpertos vayan abriéndose camino. Todos son iguales,del campeón al debutante, porque el deporte de resistencia, el más democrático de todo el espectro deportivo , nos obliga a dar y a recibir a todos por igual, independientemente de nuestro nivel deportivo. En esta declaración de intenciones, queda patente mi filosofía de lo que es y debe ser un club con raigambre.
Cada uno aporta lo que puede ó lo que quiere, y así, como en la vida misma, tanto das tanto recibes; hablo de algo intangible, más allá de lo material.
Y ahora, hablo en primera persona. Mi club es casi mi familia, y como tal, me ha dado grandes momentos incluso de júbilo, quebraderos de cabeza y disgustos y trabajo, mucho trabajo. El triatlon me ha dado mucho, y por eso yo también quiero darle mucho a él.
Y por eso, el Tritalavera, mi club, es ese colectivo que día a día crece, me alegra y a veces me desespera, pero al fin y a la postre,es uno de los motores de mi vida.
Va por vosotros, triatletas.
Imagenes correspondientes a la presentación del C.D. Tritalavera 2010, celebrada el martes día 6 de abril en Talavera de la Reina.
Disculpadme si hoy no os hablo de triatlon ni de nada relacionado. Tengo motivos, pues he vivido unas jornadas de entrenamiento intensas junto a un grandísimo puñado de apasionados de nuestro deporte. Muy pronto podréis ver fotos en mi web
A lo que iba... yo no tendría más de 25 años cuando este himno vio la luz. Recuerdo los años de atrás, con no más de 15 años y aquellas tardes de verano familiares, cuando ibamos al embalse de Cazalegas, cercano a mi casa, a jugar, a nadar , a merendar... recuerdo nitidamente a mi padre cantar y bailar mientras conducía y a mi y a todos mis hermanos riendo y celebrando nuestra feliz infancia y adolescencia.
Hoy escuché este tema que a él le encantaba, lo recuerdo subiendo el volumen del aparato de radio del coche cuando sonaba en el receptor, y no pude sino recordarlo, ahora que recientemente hizo quince años que nos dejó. Su espíritu, su positivismo, su entrega y energía, sigue muy vivo hoy entre nosotros. Este es mi homenaje para él y mi recuerdo emocionado.
Habrá gente que os diga que ni lo intentéis. Es un camino lleno de emboscadas, que comienza años atrás, (nunca meses como algunos creen) y culmina un día de mayo, en el que tu cuerpo libra una lucha sin cuartel frente a los Genios de la Paciencia, el Esfuerzo y el Agonismo. Sientes que ellos son tus hermanos y por eso no sentirás miedo.
Si lo sintieras, huirás siempre hacia delante.
Vas a comenzar, antes del amanecer. Vas y vienes, presintiendo, meditando, como un enamorado a la espera.
Luego el agua. Las olas que nos llegan, con un olor a cuerpos bañados en adrenalina.
Esperanza inquebrantable en los primeros kms. de una bici siempre distinta, siempre cambiante.
Puedes derrumbarte, bajar los brazos pero una y otra vez renaces, cuestas abajo ó arriba, ó en los falsos llanos.
El tesón tiene nombre de tarde, a la luz del poniente sol. Materializas un deseo largamente anhelado; la comodidad, la dicha, el descanso, el dinero, todo sacrificado por un destino que te reserva una inmensa felicidad condensada en un rayo de sol, una mirada, mil aplausos y un abrazo. Un momento congelado en tu alma conmovida.